domingo, 30 de julio de 2017

Tres jefes y un ejército en una mujer. Por: María Luisa García Moreno Escritora y editora

Nota del Blog: Apostaremos que casi nadie en nuestro Municipio, ha escuchado hablar de esta Patriota, sin embargo fue una de las grandes durante el periodo de la lucha, contra el regimen colonizador español. Es nuestra responsabilidad, como ciudadanos de nuestro municipio, recuperar y dar a conocer nuestra historia, este es un homenaje a una mujer, que como otras más, han formado parte de nuestra historia y esperamos que quede en la memoria y el orgullo de todos los Marieleños y en especial en los vecinos de Quiebra Hacha. 




¿Quién es la mujer cuyo sepelio, efectuado tras su deceso ocurrido el 7 de septiembre de 1937,
a sus 91 años de edad, constituyó una sentida manifestación de duelo popular y una ceremonia
militar en la que se le rindió homenaje por sus notables servicios al Ejército Libertador

¿Quién es la patriota que cultivó la amistad de los tres grandes próceres de nuestras luchas
emancipadoras —José Martí, Antonio Maceo y Máximo Gómez— y de quien el mayor general
del Ejército Libertador Pedro Díaz Molina afirmó: “Gracias a Benito Gómez, Máximo Juárez y Maine —tres de los seudónimos que ella utilizaba—, tres jefes y un solo ejército poderoso […]”.

¿Quién es la cubana que denunciada por su actividad conspirativa fue encerrada en la Casa de Recogidas y allí se convirtió en defensora de los derechos de las presas y acusadora de los desmanes que en ese sitio cometía el régimen colonial?

Tres preguntas que encierran los hitos de una vida entregada a Cuba: la de Magdalena Peñarredonda Doley. Había nacido en el pueblo de Quiebra Hacha, Pinar del Río, el 22 de julio de 1846.

Era hija del capitán español Hilario Peñarredonda y de Amelaide Doley, descendiente de emigrantes franceses. El severo militar era el jefe del puesto de Quiebra Hacha y cumplía con celo sus tareas, orgulloso de sus antecesores, uno de los cuales había participado en la batalla de Trafalgar.
Sin embargo, sus hijos eran criollos, habían nacido en esta tierra y la amaban. Un día el capitán español fue avisado de que había sido hallado el cadáver, esposado y con numerosas heridas de bala y machete, de uno de sus hijos, de quien se sospechaba que era desafecto a España. Don Hilario,
abrumado por el dolor, echó a la calle su sable, su uniforme, sus medallas… y se acostó a esperar la muerte.
Sus jóvenes hijas fueron cuidadas por la esclava de la familia. Quizás por eso, con apenas quince años de edad, Llellena —Magdalena— fue casada con José Covielles, un comerciante asturiano,
con propiedades en La Habana. Una vez en la capital, su casa de la calle San Ignacio se convirtió en sede de tertulias que contaban con la presencia de renombradas personalidades, entre quienes se hallaban Manuel Sanguily, Alfredo Zayas, Fernández de Castro y el poeta Julián del Casal.
La inquieta joven llevaba por dentro el dolor del asesinato del hermano y, en 1893, publicó al respecto un artículo en el periódico El Criollo, texto que la obligó a salir de la Isla. Fue precisamente en esta época y en Nueva York que conoció a José Martí, quien la cautivó con su palabra fácil y galana. Entre ambos surgió una hermosa amistad sustentada en ideales comunes. A partir de entonces, Magdalena se vinculó a la labor conspirativa que realizaban el Partido Revolucionario Cubano (PRC) y su delegado con el fin de alzar la Guerra Necesaria y con ese motivo, viajaría a
Estados Unidos en otras dos ocasiones.
De su amistad con el Apóstol conservaba un ejemplar, que este le había obsequiado, de los Versos sencillos, con la siguiente dedicatoria: “A la señora Magdalena Peñarredonda, modelo de paciencia y de patriotismo. Su amigo respetuoso, José Martí”.

Al estallar la guerra, Magdalena, nombrada delegada de Pinar del Río —de ahí otro de sus seudónimos: la Delegada—, arreció sus actividades conspirativas. Estuvo en contacto directo
con Perfecto Lacoste, presidente de la Junta Revolucionaria de La Habana, y con monseñor Guillermo González Arrocha, quien la sustituiría, luego de su detención, como delegado.
Activa colaboradora del 6.º Cuerpo del Ejército Libertador, era considerada por Antonio Maceo uno de los más valiosos auxiliares de la revolución por sus servicios en el traslado de la correspondencia y en el abastecimiento a los mambises de comestibles, medicamentos e, incluso, armas y pertrechos. En carta fechada el 7 de mayo de 1896, este le decía: “No ignoro lo mucho que usted trabaja y ha hecho por nuestra causa, pero por lo mismo que son valiosísimos sus servicios, no me cansaré de rogarle que no desmaye y siga ayudándonos”. La devoción que Magdalena sentía por el general Antonio la llevó a conservar como reliquia hasta su muerte un trocito de tela manchada con la sangre del Titán y una astilla de la madera del bote en que había cruzado la bahía de Mariel en diciembre de 1896, poco antes de su caída en combate.
De igual forma, Magdalena sostuvo animada correspondencia con Tomás Estrada Palma, quien a la muerte del Apóstol había sido designado delegado del Partido Revolucionario Cubano (PRC). Varios altos oficiales del Ejército Libertador se escribieron con ella para solicitar o agradecer su valiosa
ayuda o para valorar sus servicios —como puede apreciarse en las palabras del mayor general Pedro
Díaz, jefe del 6.º Cuerpo, citadas al inicio de este trabajo— o las del mayor
general José Mayía Rodríguez Rodríguez, jefe del Departamento Occidental, en misiva de febrero del propio año: “Estimo cada vez más valiosa la cooperación de usted a nuestra causa común. Si hubieran abundado patriotas de las condiciones suyas, de seguro que ya sería nuestra Cuba independiente”.
De igual modo, el también general Alberto Nodarse Bacallao, jefe de la Brigada Sur de La Habana, el 18 de octubre de 1897, le escribió: “Confirmo, una vez más, el elevado concepto que tengo formado de sus elevadas dotes de patriota de corazón […]”. Su entrega a la causa revolucionaria la obligó a cambiar de domicilio en varias ocasiones para evadir a enemigos y espías al servicio del colonialismo.
No obstante, como ya se ha dicho, su actividad fue delatada y Magdalena apresada en la Casa de Recogidas, donde su inacabable espíritu de justicia la llevó a asumir con energía la defensa de las maltratadas prisioneras.
Al finalizar la guerra conoció a Máximo Gómez Báez, cuyo nombre, como el del prócer mexicano Benito Juárez, había combinado para formar dos de sus seudónimos más conocidos. Con el Generalísimo compartió una entrañable amistad, basada en su común amor a Cuba y en las decepciones que el final de la guerra y el advenimiento de la república les causaron. También
estrechó lazos de amistad con María
Cabrales, viuda de Maceo. Durante la ocupación norteamericana, colaboró en la organización de
la futura vida republicana y, a partir de la frustración que le produjeron los primeros años de gobierno cubano, tomó la pluma para reiniciar el combate y se convirtió en sagaz periodista.
Durante varios años escribió para reconocidos medios de prensa de la capital
y la provincia. Lamentablemente poco conocida y recordada, la vida de Magdalena Peñarredonda
Doley es uno de los más elocuentes ejemplos de la entrega de la mujer a la causa de la libertad y la
prosperidad patrias.

Fuente: REVISTA DE LA BIBLIOTECA NACIONAL DE CUBA JOSÉ MARTÍ AÑO 107, NO. 1, 2016

domingo, 23 de julio de 2017

Don. Victoriano Pérez de la Riba Migrante que entro por el puerto del Mariel, estos son sus documentos, migratorios.

Apellidos y nombrePérez de la Riba, Victoriano
Lugar de nacimientoComillas (Cantabria, España)
NacionalidadEspaña
SexoHombre
ExiliadoNO

Personas Relacionadas

Padre:   Pérez de la Riba, Antonio
Madre:  Pereda, Vicenta de
Tío:       Pérez de la Riba, Agustín

Datos del País de Salida

Lugar de salidaEspaña

Datos del País de Entrada

Lugar de entradaMariel (La Habana, Cuba)

















Historia del Mariel





Síntesis histórica de El Mariel, a través del historiador de la localidad, Edel Mayol Bersach. Mariel es un un pueblo de unos 40 mil habitantes en cuya bahía se acondiciona el puerto regente de la Zona Especial de Desarrollo Económico que se proyecta, con inversión de Brasil, hasta ahora por un monto de más de 640 millones de dólares. La zona significó el derrame económico en toda la provincia de Artemisa, al occidente de la isla de Cuba.

sábado, 22 de julio de 2017

Domingo Rosillo y Agustín Parlá




   José Sixto de Sola


 Son los primeros aviadores que han dado gloria a Cuba en el campo de la moderna conquista del aire. Las figuras del intrépido Rosillo y del temerario Parlá, son figuras nacionales. Pero ya que de la conquista del aire se trata, dediquemos en estas líneas un recuerdo al primer cubano que se elevó en los aires entre nosotros: José Domingo Blinó, corcovado y de oficio hojalatero, fue el primer aeronauta cubano. Practicó su primera ascensión en 3 de mayo de 1831, con gran entusiasmo de los vecinos de la Habana, como lo demuestra el hecho de que algunos años después se publicara un tomo de más de cien páginas, con este título: Colecciones de todas las poesías que se han publicado en esta Ciudad en elogio del aeronauta cubano D. Domingo Blinó, entre las que aparece un soneto de Ramón Vélez Herrera. (Diccionario... de Calcagno.)
 Y dediquemos un recuerdo también a otro arrojado individuo, Matías Pérez, nacido en Portugal y vecino de la Habana, quien pereció en esta ciudad en la segunda ascensión que practicó, dejando un cuaderno de extravagantes décimas impreso en elogio de su "heroísmo inaudito". (Calcagno.)
 Respecto de Rosillo y de Parla, todavía no se han escrito tomos de poesía; pero acerca del primero sí existe un folleto titulado La Aviación en Cuba, por Víctor Muñoz, que tiene este subtítulo: "Un recuerdo del famoso aviador cubano Domingo Rosillo. Su arriesgado vuelo Key West-Habana, que dio gloria a la patria cubana en el sublime Sport" (Habana, Imprenta y Papelería de Rambla, Bouza y Cía., 1914). Y de este folleto es de donde tomamos los datos que de Rosillo damos aquí a los lectores de CUBA CONTEMPORÁNEA:
 “Domingo Rosillo empezó sus estudios y prácticas en la escuela de la Vidamée en París, Francia, sobre aeroplanos llamados entonces Morane-Borel; llevó consigo a su hermano Deogracias, y este último se dedicaba al estudio mecánico de los aviones.
 Una vez hechos sus estudios y prácticas en la escuela Morane-Borel, pasó después a la escuela Bleriot, a fin de practicar en los modelos de éste y otros sistemas; estudió y practicó a conciencia con grandes elogios por parte de sus condiscípulos y maestros que lo felicitaban cada vez con más calor, porque veían los grandes progresos que nuestro simpático amigo y compatriota hacía. Volvió nuevamente a la escuela de Villacoublay de Morane Saulnier donde es hoy uno de los pilotos oficiales de la importante escuela.
 Llegó el día de prueba, el día de examen, y en el hermoso aeródromo de Villacoublay, ante el jurado o tribunal de examen, que lo componían seis miembros del Aereo Club Internacional de la Francia y los Directores de las dos escuelas Bleriot y Morel, y con una inmensa multitud de amateurs y espectadores, sufrió su examen, hizo sus prácticas, realizó varios hermosos y emocionantes vuelos, dos de ellos sobre la Ciudad de París, circundando la Torre Eiffel, y demostrando su capacidad y arrojo obtuvo un diploma o título de Piloto oficial, hasta que decidió regresar a la hermosa patria cubana, a conquistar merecidos triunfos.

  

 Sus condiscípulos le ovacionaron y felicitaron calurosamente y Domingo Rosillo quiso demostrar su amor a Cuba, y prueba tenemos todos de ello.
 Vodrines, Brindejoinc des Moulinais, Pegoud, Oarros y otros famosos pilotos, gloria de la gran nación francesa, han sido y son los compañeros que en más de una ocasión han dado mitins de aviación en unión del intrépido aviador cubano.
 Su hermano Deogracias no desaprovechó el tiempo; así que cuando Domingo ya era Piloto oficial de la escuela Morane, él ya era también un hábil mecánico de aviación, y varias veces se elevó con él.
 ¡Qué honda satisfacción se siente en el alma y en el corazón cuando se consigue un fin! Domingo Rosillo, una vez que obtuvo su título, no por eso se lanzó a excursionar; siguió prestando servicios con su condiscípulo, el gran Roland Garros, y París lo conocía ya por sus especiales y sugestivos virajes, y era frecuente oir: "voilá le cubain Rosillo": mirad, decían los curiosos, al cubano Bosillo.
 Por fin embarcó para Cuba, vía New York, y arribó a la Habana el seis de Marzo de 1913, acompañado de Jules Deón, uno de los primeros maestros mecánicos de la importante casa Morane, y como auxiliar experto, su hermano Deogracias Rosillo.”
 Celebra en seguida Rosillo aquí una exhibición de aviación y realiza diversos vuelos brillantes que cautivan la admiración del público.
 En 11 de abril de 1913, bate el "record" de altura que el año anterior había establecido en Cuba Roland Garros. Éste subió a seis mil novecientos ochenta pies: Rosillo alcanzó una altura de siete mil ochocientos cincuenta pies, rompiendo el record de Cuba y ganando el premio de cinco mil pesos ofrecido por el Ayuntamiento de la Habana.
 El 17 de mayo del mismo año, realiza su hazaña que le ha dado fama mundial, y que, con la de Parla al día siguiente, ha colocado a Cuba en el mapa de la aviación; lleva a cabo el vuelo de Key West a la Habana, en el que había anteriormente fracasado el célebre aviador Mac Curdy.   
 Recorrió las noventa millas que separan a Key West de la Habana, en dos horas treinta minutos y cuarenta y cuatro segundos. En aquella fecha, fue, después del viaje de Garros por sobre el Mediterráneo, el recorrido más largo que se había hecho en aeroplano sobre el océano. Con esta hazaña conquistó Rosillo el premio de $ 10,000 en oro norteamericano, ofrecido por el Ayuntamiento de la Habana al aviador cubano que primero viniese de los Estados Unidos a Cuba en aeroplano.
 Con el importe del premio se compró Rosillo un soberbio aeroplano Morane, con un motor de ochenta caballos, que es el que actualmente utiliza para sus vuelos.
 Después del vuelo Key West-Habana, realizó una excursión por toda la República, dando exhibiciones en las poblaciones más importantes. Y finalmente, en 25 de febrero de 1914, se transportó en su aeroplano desde Pinar del Río a la Habana, en una hora y diez y seis minutos, trayendo correspondencia de los Alcaldes de Pinar del Río y de Consolación para el de la Habana y ganando el premio de $500 dólares ofrecido por el Ayuntamiento de esta capital. 

 Agustín Parlá fue enviado a los Estados Unidos de América con fondos levantados por subscripción popular. Cursó sus estudios y se graduó de Piloto Aéreo en la escuela de aviación de Curtiss. Poco después se hizo de un hidroaeroplano Curtiss y esperó ocasión favorable para demostrar sus conocimientos.
 Fue a Key West con Rosillo, decidido a hacer el viaje al propio tiempo que aquél; pero un desarreglo de su máquina le impidió realizar su propósito. Fue tal la desesperación del joven Parla, al ver fallida su aspiración del momento, que trató de atentar contra su vida. Pero a los dos días, el 19 de mayo, saca en Key West su aparato, y, al objetarle los amigos y el público que no debía intentar el vuelo por el fuerte viento que reinaba, les dice que sólo se proponía dar una vueltas en el aire por las cercanías. Se eleva, y con un arrojo temerario rayano en la locura, pone su timón hacia Cuba y se lanza por encima del océano, sin buques en el trayecto, sin práctica en la aviación: solamente con su máquina y un corazón cubano muy grande en el pecho. Felizmente, arribó a Cuba en la playa del Mariel, lugar cercano a la Habana, realizando él también, así, el vuelo de Key West a la Habana.


 Fragmento de “El deporte como factor patriótico y sociológico”, Cuba Contemporánea, Año I,  Tomo V. Habana, Junio de 1914. Núm. 2, pp. 152-54.



Fuente: https://hoteltelegrafo.blogspot.com

miércoles, 19 de julio de 2017

El Mariel, fue el primer suelo que pisaron miles de Chinos, Indios, filipinos y asiáticos en general, que llegaban a Cuba.



Culi, culí  ​ o coolie , se les decía despectivamente  a los cargadores y trabajadores con escasa cualificación procedentes de la India, China y otros países asiáticos. También se utilizó para nombrar a los emigrantes de esos países que eran contratados en las colonias europeas o en los países americanos. La utilización de culíes o peones aumentó tras la abolición del comercio de esclavos.
Los culíes indios eran reclutados por contratos que establecían un periodo de trabajo no menor a ocho años, a cambio del transporte y un sueldo; pasado dicho lapso, el trabajador podía regresar a su hogar o buscar otro trabajo. En el caso de los chinos las condiciones eran más irregulares.
A Cuba llegaron unos 150.000 chinos que trabajaron principalmente en las plantaciones de azúcar de La Habana y Matanzas. En principio, estos chinos eran hombres libres, pero sus contratos les obligaban a trabajar hasta reembolsar el coste de su transporte y padecieron el mismo régimen carcelario que los esclavos africanos. Además, se dio la paradoja de que los esclavos fueron los encargados de instruir a los chinos en sus tareas, y la metodología de enseñanza que utilizaron fue la que aprendieron de los españoles a fuerza de golpes y maltratos. 
Aunque se tiende a generalizar, por sus rasgos fisonómicos, no todos los asiáticos, eran chinos, muchos de estos indios, japoneses y otros tantos eran traídos de la colonia filipina._ Ciertas, conjeturas aún están por se investigadas _


Apenas fondeado el buque, el médico del puerto hacía una visita para comprobar que no había epidemia a bordo. Por ello cobraba cinco reales por cada chino, unos 300 pesos por cada buque; pero casi siempre era una simple formalidad, pues los capitanes tenían buen cuidado en hacer desaparecer previamente todos los indicios acusadores. Un periodista norteamericano, James O'Kelly,105 que visitó uno de los clípers de chinos surto en puerto, escribía: "Difícil es obtener una relación digna de crédito de lo que pasa a bordo de uno de esos buques durante el viaje, puesto que estando toda la tripulación comprometida a guardar silencio, tiene buen cuidado en ocultar todo lo que pueda perjudicarla. Me sorprendió muchísimo encontrar a los chinos en buen estado y vestidos con un traje completo". Por otra parte sabemos que los médicos del puerto recibían una regalía de los importadores si declaraban el navío libre de epidemias. Cuando el caso parecía dudoso, la cargazón entera era llevada al lazareto de la Chorrera,106 situado en la desembocadura del río Almendares. Allí se les mantenía en observación durante 40 días. Pero cuando el tráfico se intensificó, y hubo meses de coincidir en puerto varios barcos con 2000 o 3000 chinos a bordo, fue preciso prescindir de todos estas precauciones. Si el caso aparecía como realmente peligroso, el buque entero era dirigido hacia el Mariel...
Apoyándose hipócritamente en la agitación popular en la costa de China, el Gobierno inglés presionó fuertemente en Madrid y Lima para obtener la anulación oficial del tráfico de culíes hacia La Habana y El Callao, Perú. El resultado fue la Real Orden del 28 de diciembre de 1859,162 la cual " ...suspendía la introducción de colonos asiáticos en la isla (...) [por] los obstáculos con que se tropieza en los puertos de China para los enganches".163 En consecuencia, el general Serrano dictaba un Decreto del 10 de febrero de 1860 que prohíbe la introducción de chinos en la Isla a partir del 31 de diciembre próximo. Tal parecía como si la trata amarilla hubiese definitivamente cesado, pero esto sería conocer mal a los esclavistas españoles; hubo una interrupción de un año, 1862, cuando sólo llegó una expedición con 344 culíes; al año siguiente llegaron tres con 952 y siete en 1864 con 2 153. A partir de entonces se recupera el tiempo perdido, y en 1866 llegan 20 con 12 391 culíes. Los barcos que trajeron culíes de 1862 a 1864 fueron dos españoles, dos belgas, uno francés, uno chileno, uno alemán y seis portugueses en 1864.164 Estos son los datos registrados en la Aduana de La Habana; los culíes desembarcados de contrabando en Mariel, Santiago de Cuba y otros puertos, son imposibles de evaluar, pero no fueron muy numerosos al parecer.
El Artículo 13 del Real Decreto español de 1860 expresa que los buques que transportan los trabajadores chinos a Cuba deben ―a menos que se necesite lo contrario― desembarcarlos en La Habana. De ahí viene la costumbre de ir a ese puerto después de haber pasado una cuarentena en el puerto de Mariel, en la vecindad de Guanajay.



Escritos de algunos Chinos narrando, sus desventuras al llegar a puertos cubanos.
Hsieh Shuang-chiu y otros 11 escriben en su petición: "Tan pronto como desembarcamos, cuatro o cinco extranjeros montados a caballo, armados de látigos, nos condujeron como una manada de bestias al barracón para ser vendidos".
Li Chao-ch'un y otros 165 escriben: "En La Habana, después de varios días detenidos en el pabellón de cuarentena, nos cortan la trenza y esperamos en el mercado de hombres [barracón] la inspección del comprador y el ajuste del precio.
Ling A-pang y otro declaran en su exposición que en el mercado a que fueron conducidos a su llegada a La Habana, las personas que deseaban comprarlos les hacían quitarse las ropas, y examinaban sus cuerpos para ver si eran robustos, tal como si se tratase de la venta de un caballo o de un buey; que así los chinos no son solamente sometidos a maltratos sino también a pasar por esta vergüenza.
Debido al tránsito, de esta gran cantidad de culíes es que tenemos en nuestro municipio el cementerio chino.

El Municipio de Mariel Guía Telefónica Ciudades, Pueblos y Lugares de Cuba


Nota del Blog: Aunque ya tenemos en nuestro poder el ejemplar digitalizado, de este libro, no hemos podido interiorizar profundamente en él, por falta de tiempo, pues estamos buscando en internet, por el momento, todo material que nos pueda servir lo cual es un buen punto de partida para nuevas investigaciones.
La idea con la publicación de esta lista telefónica, es motivar a nuestra comunidad a indagar en la red, bibliotecas y archivos que puedan existir, donde viven, es de particular interés además del Archivo Nacional de Cuba, El Museo Municipal del Mariel, concientizar a quienes puedan tener algun tipo de documento, material fotográfico, sobre la importancia de que lo compartan, así entre todos, podremos reconstruir nuestra historia. No es necesario que nos cedan los originales, lo cual sería lo ideal, pero mientras no tengamos un espacio con las condiciones ideales para su conservación y seguridad para ellos. Pero si pueden tomar una fotografía o escanear los documentos y fotografías y remitirlos a nuestro correo que está en la parte superior de nuestro blog.
Lugares donde pueden encontrar material relacionados con el Mariel, Biblioteca de la Universidad Internacional de la Florida, Biblioteca y Archivo de Miami, Archivo Nacional de España.

Mariel en el Directorio Telefónico de las Provincias:
Edición 1955

Presentamos la información en esta guía telefónica lo más fiel posible a como aparece en nuestro ejemplar.

Aduana Admón Ofc Av Balsinde19
Aquirrechu Esteban Céspedes 2172
Aguirrechu Lucas Maceo1
Aguirrechu Pages María E Céspedes 479
Alcaldía Municipal Ofc General Delgado 437
Alvarez Félix Bga Céspedes 3832
Aragó Dr Ignacio Méd Ciruj Av Balsinde15
Blanco Raquel Sánchez 148
Bolmey Teatro Av Marante 1547
Cañas Roberto Farm Céspedes 524
Capitanía del Puerto Carr Cayo Mazón38
Caraballo Elisalde Dr Juan Miguel Méd Av Balsinde 5516
Carmenate José Bga Llaneras 1212
Carolina La Bga F Valdés 1010-2
Casa Vidal Ropa C M de Céspedes 2552
Casino El Café M Gómez 5969
Cayo Mazón Bga27
Comp Comercial de Mariel Of M Gómez 1649
Comp Cubana de Cemento Portland30
Comp Nacional de Almacenes Azúcar Av de Morante57
Comp Operadora de Muelles y Almacenes Mariel Corr Ad. M Gómez 158
Comp Operadora de Muelles y Almacenes Vapores M Gómez 126
Comp Operadora de Muelles y Almacenes Oficina Av Balsinde23
Comp Operadora de Muelles y Almacenes Muelles La Boca45
Comp Operadora de Muelles y Almacenes Muelles La Boca54
Comp Operadora de Muelles y Almacenes Ofc Av de Balsinde 1855
Comp Operadora de Muelles y Almacenes M Gómez 5274
Compte Daniel Av de Balsinde34
Cooperativa La T Mixta Martí 103
Corbo Raimundo Av Balsinde 170
Correos y Telégrafos Ofic G Delgado 333
Cruz Dr Samuel Méd Av Morante 2139
Cruz Jr Dr Samuel Jorge C M Céspedes 126
Cruz Jr Dr Samuel Jorge Consult C M de Céspedes 2176
Cuban Telephone Co Céspedes 3444
Chiquita La Viv F Valdés 14-A31
Daubar Dr Eliseo Méd Av de Balsinde 148
Dausa Vidas Dr José A Abog Av Balsinde71
Dávila Zoila Vid Bill Gral Delgado63
De Ustedes La Carn Céspedes 436
Díaz Abilio Café M Gómez 5969
Fernández Pedro Maceo 1659
Figueroa Miguel Enf Juan Soto 4461
Fontes Dionisio C M de Céspedes17
García Domingo A Maceo8
García Juan Maceo7
García Rivero Dr Roberto Abog Av Balsinde21
García Santiago Céspedes 9066
González Carmen Luisa Av Balsinde67
González Cuétara y Hno Bga Cayo Mazón27
González Marra L Rest Villa Martín 1414
Guardia Rural Cuartel Carr Mariel Km 1124
Hotel Miramar Av Marante10
Ibáñez Raúl M Gómez 1435
Jorge Cruz Dr Samuel Méd M Céspedes6
Lucha La Bqa Llaneras 1212
LLera José Antonio F Valdés 4762
Marante Faustino M Gómez50
Marante Faustino Carp M Gómez 4675
Marante Juan Ernesto Av Balsinde5
Martínez Méndez Pilar Peluq Céspedes 5911
Matos de Cárdenas Sixto Céspedes 6643
Milián Dámaso T Mixta Martí 103
Ministerio de Defensa Nacional Marina de Guerra Base Aero-Naval Mariel60
Academia Naval25
Jefatura de Policía Céspedes 4656
Miramar Hotel Av Marante10
Morro El Fca de Cemento30
Muñoz Amparo Comad Céspedes 8373
Ortega Isaac Farm Céspedes n° 522
Pacheco Daniel Llaneras 1165
Pacheco Zenaida Céspedes 7553
Padrón Armando Céspedes 6222
Pérez e Hijo B Viv F Valdés 14-A31
Pérez José A Bga C M de Céspedes 4446
Rodríguez Emilio J Soto 1751
Rodríguez José A S José 4242
Rodríguez José Amado Sta Teresa 1613
Rodríguez RamónBga F Valdés 1010-2
Sánchez Rafael A Cayó Masón20
Sánchez Rufino Juan Soto 1240
Schmid Román Maceo 218
Schmid Román Bloques Av de Marante28
Teatro Bolmey Av Marante 1547
Tráfico Cordinado del NorteOfc Gómez 1729
Trápaga Francisco Tint Martí 1864
Vapor El Bqa Céspedes69
Vázquez Carlos Carn Céspedes 436
Vázquez Gregorio Of Av de Manante 341
Vidal González Manuel Ropa C M de Céspedes 2552
Villa Martín Rest V Martín14

martes, 18 de julio de 2017

EL HOSPITAL “JOSÉ RAMÓN MARTÍNEZ ÁLVAREZ” DE GUANAJAY. APUNTES PARA SU HISTORIA. Segunda Parte.

Por.
Dr. Denis Berdasquera Corcho. 
Especialista de II grado en Higiene y Epidemiología. Profesor Asistente e Investigador del Instituto de Medicina Tropical “Pedro Kourí”.
Lic. María del Carmen Mirabal López.
Licenciada en Derecho. Registradora de la Propiedad de Guanajay.
Nota del Blog:  El Mariel, nunca tuvo un policlínico, propio hasta pasado los años 60, por lo que dependió,  durante la colonia,  como poblado de segunda categoría, de Guanajay, esto se debió a  que los recursos se destinaban a las ciudades que eran cabeceras distritales. Tuvimos una serie de médicos que mantenían consultorios, laboratorios, y enfermerias  privadas, con lo que aquellas enfermedades de carácter clínico eran atendidas por ellos, además de varias boticas o farmacias, a quienes dedicaremos una serie de artículos en este blog. Por tal razón y por lo que ha significado este centro hospitalario para  nuestra comunidad es que comparto este artículo.
Hoy en día una parte de esta edificación es utilizada por el Comité Militar del municipio y el esto pertenece a una casa de viviendas.
Es así como el 10 de febrero de 1902 se inscribe por primera vez en el Registro de la Propiedad del Ayuntamiento de Guanajay, el hospital “San Rafael” cuya inscripción primera y única hasta la actualidad plantea que era una finca urbana, con casa de mampostería y tejas situada en los ejidos de esta población, con una capacidad superficial de 2301 metros cuadrados y 120 milímetros, lindante por el norte con terrenos del Ingenio demolido “San José”, por el sur con la calle Canteras, por el este con la finca “San Francisco” de la que estaba separada por el antiguo camino del Mariel. Según certificación expedida el 27 de abril de 1901 por Don Nicolás Martínez Suárez, administrador de rentas e impuestos de esta zona fiscal, afojas tres del Libro Inventario de Bienes del estado. Se inscribe la posesión de esta finca a nombre del Estado cubano quién poseía anteriormente el antiguo cuartel “San Carlos” sin que hubiese contado en ningún registro, la propiedad del terreno en que fue edificado. Esta inscripción se solicita a las 12.30 pasado meridiano del día 14 de enero de 1902 por Don Rafael Bravo, vecino de esta villa, como mandatario verbal de Don Tomás Cardona, administrador de rentas e impuestos de esta zona fiscal, según asiento que obra al folio 41 vuelto del tomo 8 del diario de operaciones del Registro de la Propiedad de Guanajay, quedando archivado uno de sus ejemplares en el legajo anual del censo de documentos públicos.(Registro de la Propiedad del Ayuntamiento de Guanajay. Tomo 17, folio 12, finca 663, febrero 10 de 1902)
Era considerado este hospital como uno de los lugares más saludables del municipio debido a la elevación del terreno. A la entrada y a mano derecha estaba la dirección, después una reja blanca y grande que daba acceso a amplios corredores que circundaban un hermoso patio y conducían a las diferentes salas y demás dependencias. Partiendo de la reja y hacia la derecha estaban las salas de partos, sala de maternidad, sala de enfermedades contagiosas. Hacia la izquierda se encontraba el laboratorio, la sala de Cirugía, la sala de hombres y la farmacia, las camas tenían en su cabecera un crucifijo.
El primer director del Hospital fue el Dr. Luis Galainena Rivero  quien además contribuyó con sus servicios profesionales y personales al sostenimiento del hospital. Contaba en un inicio con 50 camas, laborando en él dos enfermeras y dos médicos incluyendo al Dr. Galainena quien permanece por algún tiempo en este cargo hasta que es sustituido por el Dr. Vicente Crespo Moreno, médico cirujano, considerado uno de los primeros médicos natales del municipio Guanajay, graduado el 4 de julio de 1895, quien ejerció hasta su fallecimiento el 3 de agosto de 19343. Los doctores Galainena y Crespo Moreno fueron los médicos forenses designados por los clubes patrióticos para que reconocieran un centenar de restos exhumados en la Colina de Justiniani en el barrio de San Francisco, de guanajayenses que habían sido asesinados por el gobierno español desde el mes de enero de 1896 a agosto de 1898; cuando la guerra de independencia. Este trabajo realizado por los Dres. Galainena Rivero y Crespo Moreno, se recoge en un Certificado emitido por ellos el 30 de diciembre de 18987. (Núñez, LM. Guanajay; apuntes para su historia. Texto inédito, 1900)
El 20 de diciembre de 1941 el hospital contaba con tres médicos, tres enfermeros (Teresa Feijó, Emilia Saínz y Serafín Otaño) y dos técnicos. Ocupaba el cargo de director desde hacía 8 años, el Dr. Manuel Silvestre Mazpule Fernández (Clínico y Radiólogo) y se desempeñaban como médicos los Dres. Eduardo Díaz Ortega (médico general), Manuel Menéndez Valdés (médico general) y la Dra. Farmacéutica Virginia González, sumándose posteriormente el Dr. Gabriel Cano Mena. El 29 de diciembre de 1946 fallece el Dr. Manuel Menéndez Valdés y comienza a laborar en el hospital el Dr. José Virgilio Moreno González.
Posteriormente, en 1950, ocupa la dirección del centro el Dr. César Nuevo Aladro, médico general; y en 1951 es nombrado director el Dr.  Manuel Vicente Rodríguez Crespo, médico radiólogo
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REMODELACIÓN DEL HOSPITAL “SAN RAFAEL”.
En los primeros años de la década de 1950 el hospital “San Rafael” se encontraba ya prácticamente en ruinas. (figura 2)
 Imagen exterior del antiguo Hospital Civil ¨San Rafael¨ de Guanajay que se encontraba en los primeros años de 1950 en completo estado de ruinas.

Se comienza en 1953 una remodelación por la primera dama de la república Sra. Martha Fernández Miranda de Batista por gestiones de los Sres. Reinaldo Rodríguez Carreño (Alcalde municipal), Dr. Vicente Rodríguez Crespo (Director del hospital) y Antonio Rodríguez Brito, administrador del mismo.
Durante el tiempo que duró la remodelación del hospital, los servicios de urgencia del municipio, se brindaron en el antiguo Reclusorio Nacional de Mujeres, actualmente Establecimiento Penitenciario de Guanajay. Este Reclusorio de Mujeres se había comenzado a construir en 1944 durante el gobierno de Ramón Grau San Martín, en los terrenos donde se encontraban las edificaciones ¨Batería de la Reina¨ que servía de Escuela Correccional de Menores. Se terminó de construir en 1948
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El día 30 de junio de 1954 se inaugura a las 4.00 P.M el nuevo edificio recientemente construido para Hospital Civil. Esta inauguración la realiza el señor Presidente de la República General Fulgencio Batista Zaldívar y su esposa Martha Fernández Miranda de Batista, entregándoles a ambos, el señor Reinaldo Rodríguez Carreño (Alcalde municipal), el Diploma de Hijos Adoptivos de Guanajay.
Se amplía así la capacidad del centro a 60 camas. Se introducen algunas mejoras en los servicios al público y se amplía el servicio médico a 10 galenos y dentro de ellos cuatro especialistas, quienes eran:
Dr. José Antonio Acosta Montejo (Cirujano)
  • Dr. René Muñecas Caiñas (Ginecobstetra)
  • Dr. Lorenzo Victores (Medicina Interna)
  • Dr. Rafael Daussá Viña (Anestesista)

El 27 de abril de 1955 se inaugura el Salón de Operaciones y un año después se habían realizado 287 cirugías mayores con pleno éxito por el Dr. Acosta Montejo. Más del 95 % de estas operaciones habían sido gratuitas y habían colaborado en ellas los Dres. Antonio Cotarelo, Osvaldo Rey y José Virgilio Moreno González, como médicos auxiliares, y el Dr. Rafael Daussá Viña como anestesista.
En 1957 ocupa la dirección del centro el Dr. Gabriel Cano Mena, médico general3. El 5 de enero de 1959, con el triunfo de la Revolución, se designan veedores en los centros de mayor importancia del municipio para que de esta forma estuvieran garantizados los servicios bajo la administración revolucionaria.
El 10 de febrero de 1959 el cargo de director es ocupado por el Dr. José Virgilio Moreno González, funcionando en estos momentos el hospital con 15 médicos y 9 enfermeras. Se brindan consultas de diferentes especialidades, como por ejemplo:
  • Otorrinolaringología, por el Dr. Luis Enrique Llopiz Cobiellas.
  • Cirugía, por el Dr. José Antonio Acosta Montejo.
  • Ginecobstetricia, por el Dr. Elías Cesín Amet.
  • Medicina Interna, por los Dres. Lorenzo Victores y López Carrillo.
  • Pediatría, por el Dr. José Virgilio Moreno González.
  • Anestesia, por el Dr. Rafael Daussá Viñas.
  • Laboratorio clínico, por el Dr. Alfredo Álvarez Ferro.
Desempeñaban sus funciones como médicos de Cuerpo de Guardia los Dres. Pedro Silva Silveira (médico general), Rafael García Izaguirre (médico general), Régulo Acosta, Miguel A. Orue (médico general), Adrián García y Mesa Santiusty.
EL ACTUAL HOSPITAL “JOSÉ RAMÓN MARTÍNEZ ÁLVAREZ”.
El 8 de diciembre de 1959 a iniciativa de un grupo de compañeros y siendo el Dr. José Virgilio Moreno González el director (quien se mantiene en el cargo hasta 1967 cuando se designa como director el Dr. Novas) y el compañero Eulalio Suárez Camejo el administrador, se decide cambiarle el nombre de Hospital “San Rafael” por el de Hospital “José Ramón Martínez Álvarez”, mártir del municipio Guanajay que fue asaltante del cuartel Moncada, expedicionario del Granma y combatiente de Alegría de Pío, donde muere, nombre que actualmente lleva el hospital del municipio.
En 1965 se incrementan 100 camas más al hospital de Guanajay. En octubre de 1980 se terminó de construir el local de archivos y el Departamento de Patología y se remodelan el Departamento de Iconopatografía, local de la Unión de Jóvenes Comunistas, consulta externa y dirección, laboratorio, sala de gastro y respiratorio, salón de operaciones, sala de Cirugía y medicina de hombres, estación de enfermería, sala de Ginecología, cuerpo de guardia, cocina comedor, lavandería, caldera, morgue, almacén, salón de reuniones, oficinas administrativas y central de esterilización. En general se realiza una remodelación completa del hospital, (figura 3). (Suárez Camejo E. El Termómetro. Boletín Informativo de los Trabajadores del Hospital General de Guanajay, octubre de 1980, año 15, número 7:3-4)

 Entrada del Hospital ¨José Ramón Martínez Álvarez¨ después de su remodelación en 1980
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Este hospital se inició en la Docencia Médica Superior en el curso 1982-1983 como parte de la Facultad número 4 del Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana. (Suárez Camejo E. Desde las aulas. El Termómetro. Boletín Informativo de los Trabajadores del Hospital General Docente de Guanajay, junio - julio 1983, año 17, número 187:4). En la actualidad forma parte de los centros de docencia de la Filial de Ciencias Médicas del Oeste de La Habana, donde se han formado cientos de profesionales de la salud.
En el año 1985 se realiza una nueva remodelación del hospital, se construye una nueva lavandería, naves de mantenimiento, almacén central, esterilización y departamento de Rayos X. En 1988 se realiza una ampliación de la lavandería y calderas y se inaugura una nueva sala de recuperaciones. En 1989 se realiza una ampliación de la cocina comedor, remodelación del banco de leche y pantry de la sala de Medicina. En el año 1990 se comienza la puesta de mármol en los pasillos centrales del hospital, se construye las oficinas del jefe de turno y lavandería y comienza el funcionamiento de la Comisión de casos graves del hospital, se reparan además las salas de gastro y respiratorio del servicio de Pediatría y se funden los pasillos laterales de la cocina. En 1992 se comienza la construcción de la sala de Neonatología, Parto, Preparto, oficinas de archivo y estadísticas y la Dirección. Ese mismo año comienza a funcionar el equipo de Ultrasonido y se introduce el equipo de Magnetización. En 1994 se remodela el nuevo bloque de la sala de Ginecobstetricia y se inaugura el bloque de Partos, Cuidados Perinatales, Neonatología y se comienza la remodelación de la actual sala de Medicina Interna que incluye la sala de Cuidados coronarios. Ese mismo año se termina esa obra y se remodela además la sala de Pediatría y Cirugía. En 1995 se comienza la construcción del nuevo laboratorio de Microbiología.  Sus últimas remodelaciones datan de marzo de 1997 cuando se inaugura el nuevo Cuerpo de Guardia de Ginecobstetricia, salón de Ultrasonidos, dos nuevas salas, central de esterilización, sala de recuperaciones y laboratorio de Microbiología. En 1999 se inaugura el Cuerpo de Guardia de Pediatría y se remodelan el banco de sangre, Cuerpo de Guardia de Cirugía y Ortopedia y la Sala de Observaciones.
Este hospital cuenta actualmente con 499 trabajadores, de ellos 70 médicos, 184 enfermeras, 66 técnicos propios de la salud, 12 técnicos comunes, 90 trabajadores de servicios, 36 obreros, 26 administrativos y 15 dirigentes. (Departamento de Personal. Hospital General Docente ¨José Ramón Martínez Álvarez”, febrero 25 del 2003.) Tiene un total de 166 camas distribuidas en los siguientes servicios:
  • Medicina Interna: 41 (Cuidados Coronarios: 3, Geriatría: 8, Medicina de mujeres: 14, Medicina de hombres: 16)
  • Cirugía: 34 (Cirugía de hombres: 18, Cirugía de mujeres: 16)
  • Pediatría: 38 (Servicio de Gastro: 10, Servicio de Respiratorio: 14, Servicio de Miscelánea: 14)
  • Neonatología: 9
  • Obstetricia: 30
  • Ginecología: 14 (Sala de Metro: 8, Sala de Cirugía General 6)
(Departamento de Archivo y Estadísticas. Hospital General Docente ¨José Ramón Martínez Álvarez”, febrero 24 del 2003.)
Cuenta con las especialidades de Medicina Interna, Pediatría, Neonatología, Cirugía General, Ortopedia, Otorrinolaringología, Ginecobstetricia, Anestesia, Inmunología, Urología, Nefrología, Cardiología, Geriatría, Hematología, Reumatología, Epidemiología, Laboratorio Clínico, Microbiología, Anatomía Patológica, Radiología, Neumología y Medicina Natural y Tradicional.
Indudablemente el hospital “José Ramón Martínez Álvarez” de Guanajay (que aún hoy se encuentra situado en el mismo lugar donde fuera fundado en 1892, al norte del municipio Guanajay, en la actual Avenida 51 entre las calles 72 y 88), constituye un lugar de relevancia en la historia del municipio. Siempre ha estado dedicado a prestar servicios a la población de las localidades cercanas y aún hoy constituye un hospital regional que brinda sus servicios a los municipios de Artemisa, Caimito, Guanajay y Mariel y aunque en estos momentos pertenece a la provincia de La Habana, sería verdaderamente injusto no considerar la historia de este hospital como parte de la historia de la salud pública cubana en la provincia de Pinar del Río.
Estado Actual.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS.
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Valdés García JL. 287 operaciones en el Hospital San Rafael. Periódico La Chispa. 1956 may 15:1.
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