martes, 18 de julio de 2017

Pedro Delgado Carcache. General de Brigada del Ejército Libertador en las luchas por la Independencia de Cuba.


Pedro Delgado Carcache, fue el marieleño que ostentó el más alto rango dentro en ejército libertador, en las luchas contra el colonialismo español.


Trayectoria de Guerra

Al ocurrir el alzamiento del 24 de febrero de 1895 se hallaba oculto en la manigua, desde hacía algunos años, y ese día se pronunció en armas. Operó por su cuenta en las zonas de Cabañas y Consolación del Norte, en Pinar del Río. El 9 de enero de 1896 se unió a la columna invasora en las cercanías de Cabañas.
El mayor Gral Antonio Maceo lo designó jefe de Operaciones del territorio oriental de Guanajay, con grado de comandante. El 27 de enero de 1896, al organizarse las fuerzas del sexto cuerpo, quedó subordinado al Coronel  Pedro Vargas Sotomayor, (De origen chileno) jefe de la Brigada Norte.
El 8 de febrero de 1896 recibió el ascenso a Teniente Coronel. Durante la ausencia del Mayor General Antonio Maceo de la provincia de Pinar del Río por encontrarse librando una nueva campaña en La Habana y Matanzas, del 12 de febrero de 1896 al 15 de marzo de 1896, Delgado estableció en el pico Rubí no sólo un excelente campamento, sino también un hospital de sangre, un taller de armamento y un depósito de municiones.

Combates destacados

Se destacó en las acciones de Río Hondo, Quiebra Hacha, La Palma (Consolación del Norte),Candelaria y Cayajabos. También participó en los combates de La Ceiba, Lomas de Tapia, Alonso Rojas, El Roblar, San Francisco, Ceja del Negro y Rubí, entre otros.
En julio de 1896, Maceo ordenó una exhaustiva investigación sobre él, pues había ordenado fusilar a dos subordinados sin que mediara proceso legal. El 31 de agosto de 1896 se unió a Maceo, en Jobosí, cuando éste realizó la marcha hacia el extremo occidental de la provincia de Pinar del Río en busca de la expedición del entonces General de Brigada Rius Rivera. En un combate recibió una herida en la ingle.
Fue ascendido a coronel el 5 de noviembre de 1896. El 25 de ese mes combatió en El Jobo. El 5 de abril de 1897 libró la acción de San Francisco, en octubre del propio año recibió el mando de la segunda brigada, primera división, del sexto  cuerpo, y el 18 de agosto de 1898 fue ascendido a general de Brigada. Según el Índice alfabético del Ejército Libertador, terminó la guerra siendo jefe del regimiento de infantería Goicuría (tercera brigada, segunda división, quinto cuerpo).

Fuentes

  • Diccionario Enciclopédico de Historia Militar de Cuba. Tomo I (1510-1899). Ediciones Verde Olivo. La Habana, 2004
  • Jiménez González, Ángel. Historia militar de Cuba. Primera Parte (1510-1898). Ciudad de La Habana: Casa Editorial Verde Olivo, 2009;t 3:99
  • Publicado en EcuRed.

lunes, 17 de julio de 2017

Esclavitud en Cabañas (Mariel)

Según se pudo confirmar en registros de la iglesia católica de la localidad, los esclavos venidos de África que llegaron a Cabañas eran de origen Araná, Lucumí, Congo, Ganga, Carabalí, Mandinga, Bisca y Mina.


Desarrollo de la esclavitud en Cuba

Los negros traídos a Cuba en los primeros contingentes de esclavos fueron aproximadamente 4000, estos sirvieron para echar adelante la Industria azucarera. La expansión de esta industria en Cuba a fines del siglo XVIII, continuó durante el primer cuarto de siglo XIX que había en la Isla poco más de 400 ingenios. El censo de 1827 reveló la existencia de un millar, los cuales producían en total, alrededor de 8 millones de arrobas de azúcar, o sea, unas cuatro veces lo que se producía a principios de este siglo.
Entre 1550 y 1599 en toda Cuba se produjo 239 toneladas métricas de azúcar cruda, en 1799 se produjo 36,783 toneladas métricas y en el primer cuarto de siglo (1825) 51,738 toneladas métricas. Estos datos corroboran la información anterior y avalan el desarrollo de una industria que se sustentaba gracias al empleo de los esclavos como mano de obra sumamente barata que empleaban los cultivadores de caña.

Características que trajeron la esclavitud al poblado de Cabañas

En Cabañas nunca llegó a ser muy numeroso el grupo de chinos y sus descendientes que llegados desde otros lugares de la isla como el barro chino de Zanja y Dragones en la capital, o de los Estados Unidos o procedentes de otro de los pueblos cercanos, buscaron acomodo en este poblado
En Cabañas y los poblados cercanos a la localidad como Bahía Honda y Guanajay, los asiáticos llegaron a esos pueblos a partir de la primera mitad del siglo XIX, durante el último cuarto de siglo e incluso durante los primeros años del siglo XX pronto se dedicaron a otras labores en lugar del trabajo agrícola no cañero, el comercio y los servicios.
La tradición popular también reconoce la presencia en Cabañas durante casi todo el siglo XX de un nutrido grupo de personas de origen asiático y sus descendientes quienes se dedicaban fundamentalmente a labores relacionados con los servicios relacionados con el comercio y las tintorerías
Los chinos en Cabañas fueron dueños de puestos de viandas, bodegas o de un “tren de lavado” que por mucho tiempo funcionó en la calle principal de la localidad. Aún, hasta después del triunfo de la Revolución con la intervención por el Estado cubano de las bodegas, los chinos que vivieron en la localidad continuaron ofreciendo sus servicios. Hubo presencia de chinos en este pueblo hasta más allá del primer lustro de los años ochenta del siglo XX.

Procedencia de los negros esclavos en la zona

Durante la primera mitad de la década del cuarenta del siglo XIX la cuestión de la inmigración complementaria de la esclavitud tiene aún un carácter académico.
Los bozales, “los fardos” o “sacos de carbón” de los negreros siguen llegando, aunque sea cada vez con mayor dificultad y esto mantenía a los hacendados expectantes. No solo era continua la subida de los jornales a los esclavos contratados, sino que el precio de los bozales que aún llegaban no cesaban de aumentar. De primera mano se vendían entre 350 y 400 pesos. Una década más tarde ya habían subido otro 20 ó 25 %, es decir, alrededor de los 500 pesos cada uno y aún más. La causa principal del aumento residía en el alza de las primas contra los riesgos del mar y de captura de los cruceros ingleses. Es sin embargo, esta época en que se experimenta en el territorio de Cabañas un auge considerable en el incremento de los ingenios y de producir azúcar de caña así como de los cafetales.
En el tercer cuarto del siglo XIX, los cambios técnicos operados en el proceso de elaboración del azúcar, determinaron una pujante expansión de las fuerzas productivas hasta el punto de mantener un violento choque con el sistema esclavista. Frente a esta evolución, los hacendados se dividieron en las mismas tendencias que cuando se trató la inmigración: los partidarios de la colonización blanca lo eran también del industrialismo y la tecnificación de los ingenios; los otros ponían mayor énfasis en el desarrollo de la agricultura y el mantenimiento de la esclavitud de ser posible, o en su lugar, un régimen de trabajo forzado, cuya expresión jurídica era la contratación de braceros de color.
El culí ofrecía el tipo ideal para el tránsito que se quería operar y por eso la inmigración china, a pesar de sus muchos inconvenientes, gozó de tanta boga. La primera expedición de culíes contaría con 600 colonos asiáticos” robustos, ágiles y expertos” en los trabajos agrícolas. Cada chino sería entregado con un contrato escrito por el cual se obligaba a trabajar durante ocho años en cualquier clase de labor que se ordenase, mediante un salario de 3 pesos mensuales y la manutención. Estos acuerdos fueron aprobados por Real Orden del 3 de julio de 1847, pero sin aguardar por ella ya se había puesto en marcha la trata amarilla.
Cuenta la tradición oral que a los esclavos de una dotación se le daba el apellido del amo o dueño al que pertenecía ,lo cual facilitaba —de cierta manera— la identificación de éstos con mayor facilidad ,su inscripción, bautizo ,etc.
Según se pudo confirmar en registros de la iglesia católica de la localidad, los esclavos venidos de África que llegaron a Cabañas eran de origen Araná, Lucumí, Congo, Ganga , Carabalí, Mandinga, Bisca y Mina. Para ilustrar lo anteriormente expuesto se redacta esta nota tomada del archivo de la iglesia de la localidad “Nuestra señora de Guadalupe”. En dicha nota se puede leer en el primer libro de Pardos y Morenos, referido a bautizos:
Primer bautizo: El 28 de junio de 1818, se bautizó a Ambrosio Cruz, un adulto, esclavo de Francisco de la Cruz, de nación Mina, vecino de esta feligresía. Su padrino fue el señor Carlos Blanco.
Bozales que les colocaban a los esclavos como forma de castigo. 

Fuentes

  • Cabañas 1958, inédito; de Claro Alberto Echazábal González.
  • Publicado en EcuRed.

domingo, 16 de julio de 2017

MARIEL

El Lazareto del Mariel, acogió a decenas de enfermos de lepra ante que se construyera el actual santuario de San Lázaro, cabe destacar que la junta de patronos o benefactores adquirió el palacio Rubens, pero ante la imposibilidad de pagar el crédito que le hiciera en banco, el estado confiscó pagando el total de su valor, destinando este edifico a la Academia Naval de La República de Cuba.


HOSPITAL SAN LÁZARO.

Desde 1684 un vecino de La Habana, Pedro Alegre, que se dice tenía un hijo atacado de lepra, al dejar el mundo para hacerse sacerdote legó sus bienes, consistentes en la estancia Los Pontones —donde hoy se encuentra la Calzada de la Infanta, o Avenida Menocal y cerca del puente Villarín, lugar entonces lejano de la Ciudad—, donde había edificado una ermita, varias casas y bohíos, para fundar un asilo-hospital destinado a los enfermos de ese mal con la condición de que una de las casas se reservará para su hijo; pero aunque se recogieron otros donativos a ese fin, la obra no se comenzó hasta 1744, por el especial interés del capitán general Marqués de Casa Torres, en terrenos cedidos por un doctor de apellido Tenaza, frente a la antigua Caleta de Juan Guillen (hoy parte del Parque Maceo), donde dice Pezuela,
«la brisa marítima aparta de la atmósfera de la Capital los miasmas de esa dolencia contagiosa».
El Hospital daba sobre la calle actual de Marina hallándose próximo al Cementerio de Espada, y dio nombre a aquella caleta y a la calle que hasta ella conducía. ( No quedó finalmente terminado y convertido en verdadero hospital hasta 1861, gracias a los desvelos del sacerdote Pedro Gómez Marañón, porque en 1860, un incendio había destruido los pabellones construidos en el siglo XVIII. Estaba a cargo de las Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paul. En 1890 se creó su Junta de Patronos, y en el siglo XX tuvo uno de sus mejores administradores en el general Manuel Alfonso. Pero ya el crecimiento de la población, cuyas viviendas ya casi lo cercaban, hizo imperiosa su desaparición: fue, por lo tanto, demolido en 1916, y devorados por el fuego sus escombros. Los enfermos fueron trasladados provisionalmente a los locales que se habían preparado para lazaretos en El Mariel al nuevo Hospital de San Lázaro en el vecino pueblo de Rincón, donde se encuentran infinitamente mejor alojados en un vastísimo terreno con numerosos pabellones, jardines,
pequeñas calles, casas para matrimonios, etc., y sobre todo buen tratamiento médico. Uno de, sus buenos administradores fue el Dr. Benjamín Primelles. Es curioso el hecho de que, según los datos existentes, aproximadamente en el lugar donde se hallaban los terrenos donados por Pedro Alegre, con la casa para su hijo enfermo, se levantó muchísimo después el Hospital Las Animas, para enfermedades infecciosas.

Fuente: Apuntes Históricos de la Habana,  EMILIO ROIG DE LEUCHSERING
Historiador de la Ciudad de La Habana. Tomo III. Publicados en su Segunda edición en  1963.

Pasajes que vinculan al Mariel, con la historia de Cuba.


El nombre de La Habana, dado a una de las villas que fundó Velázquez en esta isla, lo tomaron
los castellanos del cacicazgo, región o provincia india de ese nombre, que al recorrerlo Pánfilo de
Narváez y el P. Bartolomé de Las Casas en 1514, estaba gobernado por el cacique Habaguanex, según
refiere el mismo Velázquez. Este cacicazgo comprendía desde El Mariel hasta Matanzas.
Herrera menciona entre los vecinos de La Habana que en 1518 se incorporaron a la expedición
de Cortés, a
Juan Velázquez de León, pariente de Diego Velázquez, Alonso Hernández Puertocarrero,
Gonzalo de Sandovel, Rodrigo Rangel, Juan Sedeño, Gonzalo López de Ximeno i Juan López su
Hermano.
Arrate cita a todos los anteriormente mencionados por Bernal Díaz del Castillo como
incorporados a la expedición de Cortés el año 1518, declarando que

es muy presumible estuviesen todos avecindados en ella desde su fundación, por constar
plenamente el que Montejo tenía posesiones en el Mariel del distrito de la Habana, cuando siguió
al expresado caudillo en su jornada, y que deseosos los demás de mejor fortuna dejarían a su
ejemplo las que gozaban, pues por lo que toca a Diego de Soto y Alonso de Rojas, (distinto del
que se conocía por el rico, que era Juan), no se ofrece duda alguna, porque finalizada la empresa
y ocupación que en ella alcanzaron, volvieron a La Habana como a lugar propio de su domicilio
y vecindad y dejaron en ella legítima descendencia, que se conserva hoy {1761} y tiene
justificado serlo de aquellos primitivos pobladores.

En año de 1537 sufrió La Habana el primero y muy desastroso asalto de los corsarios franceses.
Uno de éstos permaneció anclado en el puerto durante tres horas, observando los buques españoles que en él se encontraban, los que, al retirarse el corsario rumbo al Mariel, lo persiguieron y combatieron, con suerte adversa, pues el francés quemó dos y se llevó otro, no sin antes asaltar, saquear y quemar la villa. Es posible que en este incendio se perdieran, total o parcialmente, los Libros de Actas existentes hasta esa fecha.

Durante el gobierno de Diego de Mazariegos, sucesor de Angulo, estuvo La Habana en varias
ocasiones amenazada de asaltos de piratas, que no llegaron a desembarcar gracias a la vigilancia
mantenida por el Gobernador, en tierra, y a las flotas de Pedro de las Ruedas y de Pedro Menéndez de
Avilés. Al abandonar Mazariegos la Isla, en 1565, fue víctima, frente al Mariel, de los piratas, que lo hicieron prisionero, exigiendo rescate; pero enterado de ello el nuevo gobernador, García Osorio, envió al sobrino de Avilés, Pedro Menéndez Márquez, en defensa de Mazariegos, logrando aquél batir a los franceses y libertar al Gobernador.

Como certeramente ha notado Francisco González del Valle, «un hecho nada más empañó la
brillantez de su obra: la facilidad que dió a la introducción de esclavos africanos para fomentar la riqueza agrícola»; pero, como enjuicia dicho historiador, la responsabilidad de ese hecho:

no cae sola sobre Las Casas, pues en justicia tienen que compartirla los más prominentes
cubanos de su tiempo y los hombres que dirigían en España la política colonial; su previsión, sin
embargo, le hizo comprender el inconveniente que resultaría del aumento preferente de la
población negra esclava, y gestionó del Rey la inmigración de colonos blancos, por familias,
procedentes de Canarias, con las cuales contribuyó al desarrollo de las nacientes poblaciones por
él fundadas (Manzanillo, Guantánamo, Mariel...)
Fuente: Apuntes Históricos de la Habana,  EMILIO ROIG DE LEUCHSERING
Historiador de la Ciudad de La Habana. Tomo I. Publicados en su Segunda edición en  1963.  


viernes, 14 de julio de 2017

Batalla de Mariel. La Batalla de Mariel fue una batalla naval librada el 10 de febrero de 1828 entre España y México cerca de Mariel, en la isla de Cuba.

Antecedentes

Bergantín Guerrero

El 28 de septiembre de 1821 México adquirió su independencia después de varios años de guerra con España. A pesar de ello, España todavía poseía colonias importantes en el mar Caribe, tales como Puerto Rico o Cuba, y las autoridades mexicanas temían que éstas sirvieran como base a expediciones para reconquistar México.
El Gobierno mexicano inició el proyecto de expulsar a los españoles de Cuba y para este fin comenzó a formar la flota necesaria. Los mexicanos esperaban ganar las batallas sin contar con los recursos necesarios para ello. Una escuadra compuesta de tres bergantines, el Hermon, el Bravo y el Guerrero, fue confiada al comodoro estadounidense David Porter con la misión de hostigar las líneas enemigas de comunicación en la región, lo que, a falta de forzar a los españoles a dejar la isla, permitiría por lo menos ser informado sobre sus intenciones y posiblemente hostigar, e incluso impedir, sus tentativas de reconquista.

La batalla

A principios de 1828, la pequeña escuadra mexicana invade las aguas españolas, comenzando a patrullar las aguas cubanas hostilizando a los mercantes españoles, tomando presas y dispersando convoyes. Los mexicanos utilizaban bergantines, dado que eran buques muy rápidos y en consecuencia excelentes para actividades corsarias, puesto que su gran velocidad les permitía alcanzar a toda clase de tráfico mercante y escapar de navíos y fragatas.
En una de esas acciones, el 10 de febrero, el bergantín Guerrero comandado por el capitán David Henry Porter, sobrino menor del comodoro David Porter, percibe a la altura de Mariel varias embarcaciones españolas de comercio, escoltadas por el bergantín Marte y la goleta Amelia. El Guerrero pasa al ataque y fuerza la huida de los barcos españoles hacia La Habana. Las autoridades españolas fueron avisadas en seguida de la agresión mexicana y reaccionando con gran celeridad, envían a la fragata Lealtad armada con 54 cañones. A las 5 de la tarde, la Lealtad intercepta al buque mexicano a la altura de Mariel, el cual, sorprendido, intenta huir hacia Cayo Hueso, pero la fragata española resultó ser más rápida y lo alcanza en la madrugada del día 11. Al verse atrapado, el capitán mexicano consulta con la tripulación y deciden enfrentarse a la fragata española. El combate comenzó a las 6 de la mañana y tuvo una duración de dos horas y media, pereciendo por una bala rasa de cañón el capitán Porter, cuando ya el consejo de oficiales del barco, conformado por Carlos E. Hawkins y Alejandro Thompson, además de los dos hijos de David Porter, David Dixon Porter y Thomasse Porter, habían tomado la determinación de rendirse ante las fuerzas españolas por haberse agotado el parque mexicano.
Esta es quizá la primera derrota naval mexicana y no será hasta 1841 cuando nuevamente pierda frente al gobierno yucateco y el texano en la llamada Batalla de Campeche.

Consecuencias

Los españoles confiscaron la embarcación vencida y la llevaron a La Habana. Tras su reparación, la integraron en su flota, bajo el nuevo nombre de El Cautivo.1​A pesar de esta derrota, la escuadra mexicana continuó con sus operaciones de hostigamiento en aguas españolas, logrando el Bravo 13 capturas más y el Hermon, que era comandado por el teniente Charles E. Hawkins, cuatro capturas, siendo una de ellas el bergantín Amelia, todas ellas integradas a Veracruz.
Fuente: Wikipedia. 

martes, 11 de julio de 2017

Culto de San Antonio de Padua (Folklore local de Quiebra Hacha)

Culto de San Antonio de Padua. Los esclavos del ingenio Menocal, en el Mariel, actual provincia donde encontraron en la maleza del campo una figura de madera negra de 45 centímetros aproximadamente a la que nombraron Makwenda Yaya. Los dueños del ingenio temerosos les prohibieron las celebraciones religiosas y tiran el santo al trapiche; los esclavos lo rescatan y lo visten con traje blanco similar al de los santos católicos y lo nombraron San Antonio de Papua. Se supone que por ser éste el último patrón del Congo. Cada 13 de junio se celebra la fiesta anual del culto al santo.

Hallazgo de una figura de madera en la maleza.

Los esclavos del ingenio Menocal encontraron en la aleza del campo una figura de madera negra a la que nombraron [Makwenda Yaya]. Su nombre significa “Mujer que cuida niños”, lo que sugiere que en África es una divinidad del género femenino y no masculino como se considera en el territorio de Mariel.
La pequeña escultura de madera, de 45 centímetros aproximadamente, fue confeccionada en suelo cubano y no traída del continente africano como afirmaban sus creyentes.
Los congos ocultaron la imagen en un barracón y la cuidaron por mucho tiempo. Fueron estos los que la adornaron inicialmente, pero la creencia se fue extendiendo a esclavos de otros grupos étnicos debido a las relaciones de convivencia. Después y con la vinculación de la misma a los cultos sale al patio del batey y es acogida por todos los esclavos sin que mediara la procedencia de África.
Temerosos los dueños del ingenio de la “hechicería” y preocupados porque el jolgorio condujera a sus negros a una rebelión, les prohibieron las celebraciones religiosas, por eso deciden deshacerse del santo tirándolo al [trapiche].

Nacimiento de San Antonio de Padua


San Antonio de Padua
Unos esclavos logran rescatar la estatuilla con algunos daños y la vistieron con un traje blanco similar al de los santos católicos, sin que existiera semejanza alguna con estos y lo nombraron San Antonio de Padua. Se supone que le llamarían así por ser el último patrón del [Congo].
Con el tiempo la imagen desapareció de donde la tenían oculta y fue hallada por Emilia Pedro en las cercanías de Pueblos Viejos, en la periferia de Quiebra Hacha, lugar para el que se habían trasladado después de la abolición de la esclavitud.
Allí le construyeron una pequeña casa de madera con techo de tejas y piso de tablas. El local contaba con una habitación para la deidad, una sala amplia para celebrar las liturgias y un patio en el que tocaban y bailaban.

La actual Capilla de Quiebra Hacha

El ciclón del 44 destruyó la vieja casa y en 1947 se edificó la actual capilla gracias a la contribución de sus fieles. La nueva Capilla de [Quiebra Hacha] trajo una etapa de florecimiento para el culto, pues otros sectores de la población comenzaron a practicarlo.
Cada año sus devotos le confeccionan al santo trajes lujosos, le ponen ojos de azabache y lo ubican en un altar. Está reconocido por la Iglesia católica.
La práctica del culto tiene ciertas normas o prohibiciones impuestas por quienes lo iniciaron, y no cumplirlas se considera una profanación al santo. Entre ellas se encuentran: no haber tenido relaciones sexuales ese día, ni estar las mujeres en los días de la menstruación, entrar descalzo al templo, persignarse al llegar ante el altar y dar tres toques, recompensar a la deidad una vez concedido el milagro, ejecutar el tambor Kinfuiti solo después de estar iniciado en la Regla de Palera, presentar a los recién nacidos al santo.
Este conjunto de reglas han perdido validez y sólo las siguen los practicantes ortodoxos. Su baile pertenece al Kinfuiti

La fiesta anual del culto

La fiesta anual del culto se celebra el 13 de junio, coincidiendo con el calendario de la iglesia católica. Está formado por un conjunto de rituales que comienzan desde las primeras horas del día 12; estos son: el baño ritual con aceite que se efectúa temprano en la mañana sólo por hombres, y aprovechan la ocasión para cambiarle el traje al santo y en el sacrificio de animales que se ejecuta próximo a la medianoche también prevalece la participación masculina.
El objetivo que se persigue es el de alimentar a la deidad al igual que en otras religiones y cultos primitivos, para fortalecer y renovar sus poderes, a través de la ofrenda de animales como el chivo, el carnero, el pollo o el gallo.La comida es colectiva, aunque no constituye un rito específico, forma parte importante de esta ceremonia ya que sirve para unir a los creyentes.
Por último, después de las siete de la noche se inicia el toque en el que participan todo tipo de personas sean o no creyentes, de distintas generaciones, todos cantan, bailan y beben igual que sus antepasados.

Virgen de Santa Teresa de Jesús (Patrona del Mariel)

Santa Patrona Del Mariel.

Teresa de Cepeda y Ahumada, más conocida por el nombre de Santa Teresa de Jesús o simplemente Santa Teresa de Ávila fue una religiosa, doctora de la Iglesia Católica, mística y escritora española, fundadora de las Carmelitas Descalzas, rama de la Orden de Nuestra Señora del Monte Carmelo (o carmelitas).
Síntesis biográfica de Teresa de Ahumada
Teresa de Ahumada nació en Ávila, el 28 de marzo de 1515. Desde sus más breves años comenzó a sentir mística exaltación, y a los 7 años huyó de su casa con un hermano, para ir a buscar martirio.
De vuelta al hogar, a los doce años pasó por el dolor de perder a su madre, lo que la afectó en extremo y pareció decidir su vocación religiosa. A los 16 años entró en el convento de Santa María de Gracia, llevada por su padre a causa de sus malas frecuentaciones, entre ellas la de una su prima, y de las exageradas lecturas de libros de caballerías.
El 3 de noviembre de 1534, a los 19 años de edad, profesó en el convento de la Encarnación de Ávila. Poco después cayó gravemente enferma y su padre la llevó a baños minerales: sentía los primeros síntomas de sus neurosis.
En 1537, en casa de su padre, sufrió un ataque de parasismo, y durante dos años estuvo paralítica. Curó, y durante bastantes años su fe anduvo bastante entibiada, hasta que volvió al pasado ardor religioso por que, según dice ella, Cristo se le apareció con airado semblante. Entonces creyó que la causa de su frialdad provenía de su demasiado frecuente trato con seglares, y resolvió reformar la orden del Carmelo, a la cual pertenecía, y fundar religiones de monjas descalzas y enclaustradas.
Hora era de que llegaran estas reformas, pues la orden estaba del todo relajada. En su empresa tuvo grandes dificultades que vencer, pero le ayudaron eficazmente una de sus hermanas, otros parientes, varios señores piadosos y la duquesa de Alba.
Sus principales obras son en prosa: amenas unas veces, especiosas otras, son pruebas de que la santa, que tanto se queja en ellas de su falta de letras, era una gran estilista. En cuanto a sus poesías, fueron compuestas en ciertos momentos de mayor ardor místico, por la que ella decía que la Divinidad se las inspiraba.
La última de las que aquí damos, el popular soneto, es también atribuido a San Juan de la Cruz. El espíritu de este soneto parece, en efecto, de la santa, pero su forma parece más bien de su gran amigo.
Santa Teresa murió, después de realizada su obra de reforma, el 4 de octubre de 1582, a los sesenta y siete años.

Antecedentes

El poblado de Mariel con el nombre de Muelle de tabla, comenzó a formarse al abandonar los ingleses los barracones que allí habían construido durante el sitio de La Habana.
A principio de la fundación del poblado de Mariel en 1768, el día 15 de octubre azotó a este poblado un fuerte ciclón. Los escasos vecinos del lugar, de sólida fe imploraron protección a Santa Teresa cuya fiesta patronal se conmemoraba ese día. El ciclón fue muy breve pues desapareció el peligro el mismo día sin causar víctima, ni importante destrozos. El pueblo lo atribuyó a la divina intercesión de la santa. En aquel momento nació la devoción por ella.

Otro año de azote de ciclón

En el año 1780 el mismo día azoto otro ciclón, prolongando su estancia hasta el 18 de octubre, con la misma fe se pidió la protección divina, terminando el huracán sin causar víctima.

Creación de la iglesia

En 1805 al constituirse se erigió la parroquia sin tener aún edificación para la iglesia, las misas se celebraban en el almacén de los Orta, en Cocosolo y el pueblo sin tener aun la imagen, solo contaba con una estampan, a ella le rogaba.
Imagen mas antigua del la Iglesia del Mariel
En 1820, se constituyó el primer ayuntamiento y el cementerio en la Puntilla de pescadores, se construyó una pequeña capilla que ya en los documentos antiguos aparece como Oratorio de Santa Teresa. Después que se construyó la iglesia, no existía aún una imagen de la virgen para llevarla en las procesiones.

Iglesia Catolica del Mariel.
Creación de la virgen
Como no existía una imagen entonces se recurrió a un ángel de madera policromado y utilizando sólo la cabeza y las manos se construyó una imagen de Santa Teresa completándola con vestiduras de terciopelo. El armazón tosco hecho de listones recubiertos con el ropaje; las facciones infantiles y mofletudas y todos los detalles parecen confirmar la versión que la tradición nos ha transmitido. Reconociendo detenidamente esa imagen, es de fabricación casera y no procede de un taller de imaginaria.
Es sabido que Santa Teresa como fundadora, lleva en sus manos un monasterio o iglesia. El que lleva la Santa Teresa de Mariel, está hecho de cartón, dorado con purpurina y es una reproducción de la antigua iglesia de Mariel.
Esta es la tradición sobre el origen de la devoción a Santa Teresa en Mariel.
Fachada Principal De la Iglesia Del Mariel. Para la fecha en que se tomo la fotografía, aun no se construía el parque .

lunes, 10 de julio de 2017

El poema del Mariel. Luis G. Urbina. Un mexicano que le escribió al Mariel. Si quiere saber de este autor al pie del articulo encontraras el enlace a su biografía.

El poema del Mariel. Luis G. Urbina

A mis amigos los pescadores
I
PRELUDIO
A mi corazón
Quiero que duermas frente al mar. La vida,
tranquilamente dolorosa, tiene
un reposorio plácido que viene
a ungir con óleos de piedad tu herida.
Al éxtasis el cielo te convida;
que tu loca tristeza se serene;
ve la palma, que inmóvil se mantiene;
oye la onda que susurra… Olvida.
Un instante de olvido y ¡adelante,
insomne corazón, pájaro errante,
sin fuerzas ya para tender el vuelo!
Deja que en este misterioso instante
te serene la palma, el mar te cante,
y te convide al éxtasis el cielo.
II
MAÑANA DE SOL
Palpitan, como alas de pájaros en fuga,
las velas que sacude la brisa matinal,
y el aire, a flor de onda, menudamente arruga
la seda azul, tramada de estambres de cristal.
De la dorada costa la placidez subyuga,
y tiene el viento puro delicadeza tal,
que al refrescarme el rostro, parece que me enjuga
las lágrimas pueriles el beso maternal.
Una bandada de aves por los espacios sube;
decora la brillante blancura de la nube
y mancha el inviolado zafir de la extensión.
Y en la solemne calma de estas horas divinas,
esparce, a lo lejos, dos voces femeninas,
quién sabe qué ternura que moja el corazón…
      III
VESPER
En verdiazul y nácar, como un brocado viejo,
se agita el mar. El firmamento se tornasola,
y en ráfagas de oro, la lívida aureola
del sol pinta las aguas con un largo reflejo.
La franja rutilante, sobre el bruñido espejo,
diadema y atavía la gracia de la ola,
y una estrella entreabre la sideral corola
encima del penacho de un nubarrón bermejo.
¡Qué paz tan luminosa! ¡Qué milagroso encanto!
Retengo en las pupilas una gota de llanto
y en la garganta, el vuelo de un suspiro fugaz.
Crepúsculo de oro, bendito tú que pones
tu gran belleza enfrente de mis contemplaciones
y dentro de mi alma tu luminosa paz.
IV
PREGUNTA INÚTIL
Primera meditación
Miro el mar, y lo miro, y a su extensión lejana
pregunto: dime ¿dónde se ha quedado mi hogar?
Dime si la tristeza de la devota anciana
en el rincón de siempre se arrodilla a rezar.
Dime si canta Luisa, si Rosario su hermana
toca en el piano aquella sonata singular,
que en la salita humilde, frente a la azul ventana,
oía yo en las noches, después de trabajar.
Dime si Luz, la tierna Luz de mi amor, ufana,
con inquietud de pájaro ve la vida pasar,
y si las cuatro, a la hora de la cena temprana,
en torno a la mesa se ponen a llorar…
Y miro, en vano, el límite de la extensión arcana:
ni el corazón se aquieta, ni me responda el mar.
V
ALBORADA
En blanco menor
Blanco de leche sonrosada. Apenas
una línea de azul empalidece
el gris del horizonte. El mar parece
inundación de jugo de azucenas.
Hay en las nubes blancas y serenas
un tímido rubor que resplandece,
y sobre el carmen celestial, florece
el lirio de un lucero. En las morenas
verduras un bohío se emblanquece;
fulge una orla de espuma en las arenas,
un ocre resplandor se aviva y crece;
rompe la luz en triunfo sus cadenas,
y se deshace en púrpura. Amanece.
VI
EL DÍA SILENCIOSO
El mar, pulido y claro, parece una turquesa:
añil en la distancia, cristal junto a la orilla.
El sol, que suavemente los horizontes besa,
como un vaho de oro sobre las aguas brilla.
A impulso de los remos la barca va, traviesa;
con un lampo de plata la superficie astilla;
y luce, al pie del monte, que un verde seco espesa,
la playa que se tiende radiante y amarilla.
Un alcatraz que llega con desmayado vuelo,
en la ola, como en rico tapiz de terciopelo,
la punta de las alas extiende y abre en cruz.
Ni un ruido, ni una queja, ni un ansia, ni un anhelo:
la vida, enamorada del ópalo del cielo,
se place en el letargo de una embriaguez de luz…
VII
NOCHE AZUL
Azul, azul, azul, como de ensueño;
profundo azul de claridad extraña;
azul en que el espíritu se baña
y se adormece como en un beleño.
Es una sombra azul todo el costeño
paisaje. En luz de luna el mar se estaña;
y tras el hondo azul de la montaña
el horizonte es plácido y sedeño.
La estrella errante, en prodigioso salto,
cruza por el abismo de cobalto
que resplandece…
Y abre el alma mía,
absorta en el misterio de lo alto,
trémula en pasión y sobresalto,
la flor azul de la melancolía.
VIII
LUCES EN LA SOMBRA
Tiene el antiguo símil exactitud: el faro
es el ojo sangriento de algún titán en vela;
su luz, sobre el oscuro dorso del mar, riela;
del seno de la noche él es un punto claro.
En todas las perfidias de la sombra ¡qué caro
es a la barca frágil que hallar el puerto anhela!
¡Cómo, en las bruscas iras del huracán, consuela
ver la pupila insomne que nos promete amparo!
Borracho y soñoliento canturrea el gigante.
Y el faro, en su impasible parpadear brillante,
piadosamente incrusta su estrella en lontananza.
El símbolo sorprende mi espiritual penumbra;
mi vida se hizo noche, voy al acaso; ¡alumbra
los mares de la suerte, faro de la esperanza!
IX
CONSOLACIÓN AUGUSTA
Segunda meditación
Grano de polvo soy, brizna de yerba,
y sólo mi dolor es grande y fuerte.
¿Por qué me siento triste hasta la muerte?
¿Por qué un inmenso malestar me enerva?
Y, sin embargo, la sonora verba
con su ritmo pueril mi alma divierte
y burló los escollos de la suerte
“perchè cantando il duol si disacerba”.
Mucho sufrí, pero mi pena huraña
entona su canción, y todavía
en una dulce lágrima se baña.
Soy un niño que sueña y que confía…
¡Adormece mi mal, mi pena engaña,
y arrúllame en tus brazos, Poesía!…
X
ÚLTIMA PUESTA DE SOL
Topacios y amatistas, zafiros y esmeraldas,
se funden en la hoguera de un ocaso imperial;
y, en negro, se dibuja, sobre las vivas gualdas,
al filo de las cumbres, una palma real.
Al lado opuesto sube, del monte a las espaldas
—semiborrada esfera de mármol sideral—
la luna. Y en los cerros las caprichosas faldas
extienden su lujosa verdura tropical.
Rico tisú bordado de perlas y diamantes,
el mar copia del cielo los lívidos cambiantes
y entrega al viento libre su manto de turquí.
Y arriba, en las profundas soledades de arriba,
la estrella de la tarde, doliente y pensativa,
se clava en un ardiente celaje de rubí.
XI
ENVÍO
Amigos, dadme vuestras toscas manos; las quiero
para esconder en ellas mi débil mano suave,
que sentirá las gratas impresiones del ave
que descansó al abrigo del peñón costanero.
En inocentes charlas, el corazón sincero
abristeis del cariño con la dorada llave;
en estas verdes playas yo dejo vuestra nave,
y al mar lanzo mi vida. Mi bote va ligero.
No olvidaré el encanto de aquellas horas lánguidas,
que huyeron entre alegres voces y risas cándidas,
y cuentos de peligro, de amor y de fortuna.
¡Adiós! Y salto al bote, emprendo mi camino,
y arrojo a la onda amarga del mar de mi destino
la red de luz y el ensueño del “pescador de la luna”.
Marzo de 1915

Libro de Oro de Mariel El Municipio de Mariel Ciudades, Pueblos y Lugares de Cuba “Libro de Oro de Mariel” “Paraíso del Norte”

Este es el ejemplar que tenemos digitalizado de Libro de Oro de Mariel - Paraíso del Norte de 1957 publicado por el Ayuntamiento de Mariel, Cuba. Esta obra es más bien un folleto ilustrativo de las Obras Urbanas realizadas en los años antes de su publicación en la ciudad de Mariel, en Quiebra Hacha y el Término en general. También tiene una breve sección de las industrias, de los deportes, de las posibilidades turísticas, de la administración municipal, y una reseña histórica del municipio. Nuestro ejemplar se encuentra en condiciones no muy buenas y va a ser imposible reproducir muchas de las fotos que presenta. Es un gusto poder compartir con ustedes este material. 




El Municipio de Mariel Cultura Cubana por Adolfo Dollero, 1921 Ciudades, Pueblos y Lugares de Cuba

La última etapa de nuestras excursiones por Vuelta Abajo fue la visita al Mariel.


Nunca deploraremos suficientemente la limitación de nuestros medios económicos, causa única que nos impidió agregar dos láminas más; la Bahía de Cabañas y la del Mariel, ambas extraordinariamente hermosas y pintorescas.


Pero ¿qué hacer si el editar cada tomo exige el desembolso de miles y miles de pesos, que se recuperan lentamente, ya que hasta ahora no hemos contado con una subvención fija oficial que nos permitiese llevar a cabo nuestro paciente y dilatado trabajo, sin imponernos demasiadas restricciones y demasiadas economías?


La Bahía del Mariel fue visitada por los Conquistadores desde el siglo XVI.


Los ingleses la aprovecharon en 1762 para carenar sus buques, y se dieron cuenta de que su menor calado era de 22 pies. (Trabajo publicado por el Bachiller José Ildefonso Sánchez en las Memorias de la Sociedad Económica - a. 1889)


En aquel entonces ya había en los alrededores de Mariel unos 60 cafetales, y unos 23 corrales, y por el año I785 existía un caserío formado de bohíos.


El 5 de Octubre del año 1787 el vecino Ignacio Alvarez con algunos más, se hizo iniciador de la construcción de una Ermita.


En una lápida conmemorativa colocada en la fachada de una casa del mismo Mariel, aparece que la primera misa se dijo en junio 23 de 1805, en la casa de un señor Plasencia. Deducimos de ello que la Ermita no estaba habilitada para todos los actos del culto católico o que ya había sido destruida por las intemperies en esa fecha.


Sin embargo, encontramos en el Archivo Parroquial del Mariel el libro primero de matrimonios de españoles que empezaba con fecha 1° de Mayo de 1800. Leímos en la primera página estas palabras:


"Libro 1° de Matrimonios de éste Oratorio avilitado para administrar todos los Samos. Sacramentos."


El Oratorio aludido estaba bajo la advocación de N. S. de Balbanera, en Río Hondo, jurisdicción de Guanajay. Firmaba la primera partida el Teniente de Cura Don J. M. Sainz y Caserón.


Sabido es que en jurisdicción del Mariel hay un Río Hondo; que Mariel perteneció a Guanajay del que fue segregado más tarde y agregado otra vez, hasta formar como en la actualidad, un Término separado.


Además Cirilo Villaverde cita el potente castillo feudal de Balvanera, con sus campos de caña, sus estancias, su potrero y sus inmensos terrenos: llamóse después Pinillos. No cabe, pues, duda que el Oratorio aludido existía antes de la fecha consignada en la lápida, y que es libro de matrimonios correspondía a la región de que tratamos.


Villaverde en su Excursión a la Vuelta Abajo dice también: "Entramos en Escobar, dicho así mismo del Maríel, ingenio acaso el más antiguo de la vuelta abajo"...


¿Se tratará de algún ingenio destruido?


La iglesia del Mariel desapareció varias veces, destruida por los elementos.


En 1805 ya no existía, ya que decíase la Misa en una casa particular; en 1836 se construyó otra mejor acaso por los daños ocasionados a la que existiera por el ciclón del año 1833: en 1882 la destruyó nuevamente el terrible huracán de ese año.


Tranquilino Sandalio de Noda y J. M. de la Torre escribieron también acerca del Mariel.


Antiguamente esa región era parte del antiguo cacicazgo de Marien.


De 1795 a 1796 se construyó el Torreón, y se emplazó una batería de 5 cañones de 18 en Cayo Largo.


Del libro en preparación "Topografía Médico-Sanitaria de Mariel" por el distinguido Dr. Francisco José Vélez, Jefe Local de Sanidad, aprendimos que la aludida batería fue aumentada en 1825 hasta 30 cañones.


Asimismo, extractamos estos otros datos:


"El año 1796 Ignacio y Joaquín de la Orta compraron los terrenos donde hoy está el pueblo, y el día 18 de Junio de 1803 José Oliva y Flores levantó el primer plano. En 1819 fue creada la Tenencia de Gobierno de Mariel; en 1820 se habilitó el puerto: en febrero de 1845 Josefa Peñalver de Mantilla cedió el terreno para un nuevo Cementerio que se hizo con la ayuda financiera del Obispado de la Habana; y por fin en 26 de febrero de 1866 se creó el primer Ayuntamiento."


Según los datos publicados por el Gobierno Interventor en 1901 y recogidos por el Dr. Diego Tamayo, la creación del Ayuntamiento del Mariel figura con fecha 1° de Julio de ese mismo año 1866, y la fundación del pueblo en 1768.


Probablemente existían bohíos por esa época, ya que hemos visto que en 1787 se iniciaba la construcción de la primera Ermita.


El año de 1838 había ya una población de 1740 blancos y 2136 de color en la jurisdicción del Mariel, y el año anterior las exportaciones de su puerto habían subido a un valor total de $1.640.176.


Sus terrenos fértiles y bañados por varios ríos tenían fama envidiable desde aquel entonces: particularmente la parte sur.


Los ríos que hoy bañan el Término son casi todos los mismos que lo bañaban antaño, a pesar de las modificaciones aportadas a los límites de su jurisdicción. Son el Bongo o R. del Mariel, el R. Guajaibón, el Río Hondo que no debemos confundir con el otro homónimo, el Río Mosquito y el R. Cañas, etc.


Los Barrios del Término del Mariel, actualmente, son: el Pueblo, Quiebra-Hacha, Boca, Guajaibón, Macagual, y San Juan Bautista, con una superficie total de 164 kms. cuadrados, y una población de 8614 habitantes, de los que corresponden 2309 al Mariel y 2625 a Quiebra Hacha, que son los barrios más poblados.


El presupuesto municipal de 1920 a 1921 fue de $26,931.28.


Los recursos del Término, a pesar de su pequeñez, son muy importantes y de varias clases; agrícolas, industriales y mineros.


De los productos agrícolas, la caña de azúcar es el principal: dos ingenios hay, el de San Ramón, y el ingenio Clotilde, (antes Mercedes) de mayor importancia que el primero.


En el San Ramón hay también una planta de destilería.


De las industrias, ante todo la fábrica de cemento "El Morro" en la que se ha invertido un capital cuantioso: la fábrica tiene también una planta de hielo que surte al Mariel.


Hay una fábrica de ladrillos, y en Quiebra Hacha se encuentra una clase de piedra algo parecida al mármol y que se labra fácilmente. En el Barrio Macagual abunda el barro refractario.


En la localidad denominada Martín Mesa existen los baños sulfurosos del mismo nombre, y otros manantiales de aguas bicarbonatadas que se proyecta envasar en el mismo lugar dentro de breve tiempo. En Martín Mesa hay un Hotel y algunas casitas para los bañistas.


Se están explotando por la Compañía inglesa The Oil Trust Co., unos yacimientos de asfalto en el Barrio de San Juan Bautista.


Casi toda la región está denunciada.


En Mariel existe también un astillero para embarcaciones pequeñas; hasta de 150 toneladas aproximadamente.


De ganado, de acuerdo con los datos del Registro Pecuario, hasta el 31 de Marzo pp. había 10512 cabezas de vacuno; 3298 de caballar, y 151 de molar y asnal.


La pesca es abundante en las aguas del Mariel.


Su espléndida y muy amplia bahía permite la entrada a buques de gran calado. Cuando la visitamos la estaban dragando en el lugar donde desemboca el Río del Mariel, y también río arriba, para permitir a los buques remontar la corriente hasta un cierto punto.


Se estaban también construyendo talleres para la línea "Munson", de Vapores, y otros para la fábrica de abonos agrícolas de J. M. Dady.


En lo alto de una hermosa colina domina la Bahía el antiguo Palacio de Rubens levantado allí con los mismos fines del Gran Casino de la Playa de Marianao.

Academia Naval en Mariel. Foto 2007.
Palacio de Rubens que pasó a ser la Academia Naval en Mariel. Foto 2007


A la caída del gobierno de D. Tomás Estrada Palma, el Sr. Rubens vendió el edificio a la Junta del Hospital de San Lázaro, del que a su vez lo adquirió el Gobierno Interventor, para pasarlo después al Gobierno de Cuba que lo dedicó a la Academia Naval.


En la entrada de la Bahía, a la derecha, están todavía los restos del buque español Alfonso XII echado a pique por la flota norteamericana en 1898.


La Bahía, en su boca de entrada, tiene una ensenada adicional, antiguo refugio de piratas: la Ensenada de Lasa, muy buena y abrigada.


El Lazareto domina esta última y queda oculto a los ojos que la buscan desde el pueblo del Mariel.


Desde el puerto se emplean 12 minutos en lancha de gasolina para llegar al Lazareto, cuyos pabellones de madera están próximos a desaparecer.


El Secretario de Sanidad, Dr. Fernando Méndez Capote, no podrá ver durante su administración, próxima a terminarse, la realización de su proyecto de transformación del Lazareto, pero debemos suponer que los trabajos serán llevados a cabo igualmente, en el período de gobierno que se iniciará dentro de algunas semanas.


Los planos están listos y ya se ha dado principio a la construcción del edificio para los pasajeros de primera clase con capacidad para 100 personas a razón de dos en cada cuarto. Será de dos pisos y de concreto.


Para los de segunda y de tercera clase habrá otros edificios con capacidad para 50 y 600 personas respectivamente.


La comida está a cargo de la Compañía, de Vapores cuyos pasajeros estén en cuarentena, y a cargo de la Secretaría los gastos de médico, medicina y ropa. Las cuotas reducidas cuanto más posible, teniendo en cuenta lo desagradable que resulta la cuarentena para los que viajan, aun cuando reconozcan la imprescindibilidad de ella en casos de epidemias.


El período de observación es de 11 días para la viruela y la peste bubónica: los casos eventuales de fiebre amarilla se observan en Tiscornia.


Para observación hay un edificio aislado y un hospitalito con doce camas en el Lazareto.


Los informes que anteceden nos fueron proporcionados amablemente por el Administrador del Lazareto señor R. F. Pinkney.


Con la ayuda económica de los médicos que estuvieron con el General Maceo en V. A. el Sr. Pinkney tuvo la hermosa idea de levantar un obelisco conmemorativo en el punto donde el Caudillo pasó la Boca con algunos compañeros (cuyos nombres ha recogido la Historia), el memorable 4 de Diciembre de 1896. El Sr. Pinkney y los empleados del Lazareto dieron su trabajo personal para levantar el obelisco.


El Lazareto, muy limpio y embellecido por árboles y bancas y flores, nos pareció un lugar muy agradable; bañado por el mar y acariciado por la brisa sus pabellones de madera pintados de blanco ya no conservan el aspecto de barracas de antaño. Por otra parte hay un edificio moderno con una hermosísima terraza sobre el mar que recuerda, por su situación, la famosa de Montecarlo, reducida naturalmente en la proporción de cien a uno.


La mortalidad del Mariel es muy baja, ya que en el Término alcanza solamente un 12 por mil.
1920defuncionesnacimientos
Septiembre919
Octubre108
Noviembre916
Diciembre1219
1921defuncionesnacimientos
Enero97
Febrero45


Los nacimientos superan las defunciones muy notablemente.


Las enfermedades que dan el mayor contingente a la mortalidad son las del aparato respiratorio: algunos casos de enteritis ce registran también de vez en cuando.


Sin embargo Mariel tiene buena agua potable y está dotado de acueducto propio. El agua contiene con alguna abundancia carbonatos de cal y de magnesia.


Mariel tiene Aduana propia con una extensa jurisdicción, que llega hasta Cabo San Antonio y Batabanó.
Fuente:
http://www.guije.com/pueblo/municipios/pmariel/cultura/index.htm